40 AÑOS DE
DEMOCRACIA
Los cambios curriculares en la
educación como herramientas de influencia política y social
El Proceso de Reorganización Nacional
fue el punto de partida para el vaciamiento educativo de la mano de la
burocracia y el retraso en el acceso a los saberes. Cuatro décadas después se
revirtieron algunos de esos daños, pero aún quedan deudas pendientes.
Por Carolina Ramírez
Afiche 40 años de democracia-
Pablo Bernasconi. Gentileza Educ.ar
Para Susana Marcos, “si hablás de enseñanza la tenés que ver como un producto de la sociedad, es un recorte de su economía, dificultades, ideología y cultura. Una construcción que se va desarrollando a lo largo del tiempo y de pronto, a la hora de juzgarla, tenés que comprenderla con los ojos de la época y al mismo tiempo del presente”. Ella es jubilada marplatense con 30 años de docencia. Ejerció entre 1979 y 2013. Fue preceptora, maestra a cargo de sala durante 22 años, vicedirectora, directora y profesora de futuras docentes de nivel inicial. Actualmente cursa la Licenciatura en Ciencias de la Educación. Su actividad siempre se desarrolló dentro de la ciudad, tanto en el sistema privado como en el estatal.
Hablar de los 40 años de democracia es también hacer un recuento del evento histórico que marcó a la sociedad argentina: el Golpe de Estado de 1976. Si en algo coinciden las docentes que fueron entrevistadas desde Portal Universidad, es que para quienes aún estaban transitando la carrera no hubo cambios muy significativos o no llegaron a entender la dimensión de lo que les pasaba. Patricia Sena, maestra de educación especial y estudiante de aquella época, recuerda que con sus compañeros vivieron las restricciones como algo natural, “sí después con el diario de lunes, supimos qué propósitos tenían los cambios que se fueron haciendo”.El Proceso de Reorganización Nacional

Discurso de asunción del Gobierno de facto en 1976. En el centro, Jorge Rafael Videla- Gentileza Editorial Perfil
Luego de varios años de agitamiento social y una escalada de violencia en el país, el 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas, con el apoyo de algunos grupos civiles, encabezaron un golpe de Estado que culminó con el desplazamiento de la presidenta constitucional María Estela Martínez de Perón y la asunción de la Junta Militar como máximo poder político del país.
El propósito era
reconstruir la imagen de la Nación, erradicar la subversión y promover el
desarrollo económico. Para ello se
propusieron restituir los valores de la moral cristiana, la tradición nacional
y la dignidad del ser argentino.
Una de las primeras
intervenciones fue hecha en la rama educativa. El Contraalmirante César Augusto
Guzzetti asumió como Ministro de Cultura y Educación, y aunque sólo ejerció en
ese puesto del 24 al 31 de marzo, sus resoluciones oficiales sentaron las bases
de lo que sería el sistema de enseñanza de los próximos ocho años.
LA ESTRATEGIA
Para Pablo Pineau,
Doctor en Educación “La Dictadura
sostenía que la infiltración subversiva en las escuelas era producto de los
excesos que habían orientado la política
educativa en las épocas previas. Educar, entonces fue cuidar a las nuevas
generaciones de los males del pasado producidos por las generaciones perdidas
que las habían precedido”. La estrategia
política educativa fue represiva y discriminadora, basada en la censura y la
enseñanza tardía de la lecto-escritura.
El presidente de facto Jorge Rafael Videla visitando una escuela primaria. Gentileza: Diario La Capital
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| Documentos de censura a libros durante la dictadura- Gentileza: Archivo Histórico Nacional |
Daniel Filmus, actual Ministro de Educación de la Nación, afirma en su libro “Educación, autoritarismo y democracia” que se efectuó un vaciamiento de saberes socialmente válidos. “Lo particularmente peligroso de los mecanismos a través de los cuales es puesta en práctica esta estrategia es que los mismos resultan menos visibles a los ojos de los actores del proceso educativo (…) esta “invisibilidad” es una de las trabas más importantes para su desarticulación”.
DECENTRALIZACIÓN Y
CAMBIOS CURRICULARES: MÉTODOS PARA PROFUNDIZAR LA DESIGUALDAD SOCIAL
El 2 de junio de 1978 se transfirieron las escuelas primarias y preprimarias a las provincias. A Buenos Aires le correspondieron 6541 establecimientos.
Sin presupuesto, comenzó el deterioro edilicio debido a la falta de recursos económicos, la sobrepoblación de las aulas por la ausencia de contratación de nuevos maestros y el cierre de algunas escuelas (principalmente en el ámbito rural) en un intento por disminuir el déficit en el gasto público. Los docentes dejaron
de tener injerencia en la planificación de contenidos para sus alumnos. Susana
recuerda que durante la época de la dictadura no fueron consultados para la formación del currículum
y tampoco lo podían modificar ni adaptar a cada grupo. Incluso en el mismo
texto se les recordaba que como maestros simplemente debían ejecutar el
lineamiento. “No sé si suponían que no teníamos la capacidad y que ellos eran
los únicos que sabían, o tenían temor a que se diera vuelta lo que ellos proponían, pero el modelo militar de esa
época fue lo que se llamó tecnicista,
porque lo que se buscaba era un buen producto. Había que formar para el trabajo como si fueras una tuerca más del
sistema, no podías estimularlos a que se superasen”.
Para Mirta Mansilla
(hoy docente jubilada), salirse de la currícula le valió tener que regresar a
Mar del Plata a empezar de cero en las primarias locales. Por aquella época,
siendo madre soltera, decidió viajar a una escuela rural del sur en donde podía
titularizar fácilmente. Todo andaba bien hasta que en el pueblo se supo que
ella y su compañera motivaban a los niños a realizar lecturas comprensivas “para
evitar que cuando fueran mayores vivieran los abusos económicos que sufrían sus
padres por parte de las autoridades por no saber leer”. Eso originó una
persecución hacia su persona y el impedimento para hacerse del cargo vacante,
razón por la que debió volver a vivir con su familia.
Las medidas adoptadas por el Proceso
llevaron a profundizar las diferencias entre clases sociales. La
costumbre de la época era de inscribir a los niños en los establecimientos
cercanos a sus domicilios, por ende las escuelas reflejaban esas diferencias
socio-económicas. Los alumnos con mejor
pasar ingresaban con una buena base
secular que debía seguir siendo nutrida por los docentes, mientras que aquellos
que no tenían esos conocimientos informales o tenían dificultades no podían ser
estimulados más de lo que estipulaba el currículum para el año escolar, ya que
esa no era la función de la escuela.
LA VUELTA A LA
DEMOCRACIA
La derrota en la
guerra de Malvinas de 1982 sumada a la inflación, la crisis económica, la
corrupción en la cúpula gobernante y la decepción a nivel internacional por las
frecuentes violaciones a los derechos humanos, obligaron a que la Junta Militar
llamara a elecciones.
El 10 de diciembre
de 1983 asume la presidencia democrática el Dr. Ricardo Raúl Alfonsín, hombre
de la Unión Cívica Radical (UCR) que ganó con el 52% de los votos. En su primer
discurso como mandatario ante la Asamblea Legislativa enunció una frase que
quedaría para la historia: "Con
la democracia no solo se vota, sino que también se come, se
educa y se cura". Se inició una nueva época en Argentina, en la que las
personas buscaban la libertad en todas las esferas.

Asunción a la presidencia del Dr. Raúl Ricardo Alfonsín- Foto: Gentileza Editorial Perfil
Para Susana Marco, 1983 fue pasar de estar
totalmente comprimidos, regulados y regidos, a la plena libertad. Hubo una
revalorización del hombre, de sus ideas y pensamientos, también de la libertad
del cuerpo.
El regreso de la
descentralización
En la década del 90,
durante las dos presidencias del Dr. Carlos Saúl Menem, se desarrollaron
cambios profundos en el sistema educativo. En 1991, como una extensión del plan
iniciado en la dictadura militar, se transfirieron las escuelas secundarias y
superiores a las provincias. En 1993 se sancionó la Ley Federal de Educación
que llevó la obligatoriedad de la escolarización a diez años y la instauración
del sistema polimodal.
Nuevo
milenio, viejas y nuevas miradas
En
2004 se promulgó la Ley N°25864 que estableció una base de 180 días de clases para
toda la Argentina y facultó al Estado Nacional a ayudar económicamente a las
provincias en el pago de los sueldos a
docentes. En 2005 se sancionó la Ley de Protección Integral de los
Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, asegurando la educación pública y
gratuita en todos los servicios estatales. La provincia de Buenos Aires dejó el
sistema de EGB para regresar a la vieja primaria de 6 años de duración. Para
2006 se había creado el Programa de Educación Sexual Integral (ESI) y se llevó
la obligatoriedad de la
educación a 12 años en total, atendiendo a las
normativas internacionales.
Tanto
Susana, como Patricia y Adriana coinciden en que durante las presidencias de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner hubo una especie de
recomposición salarial y una mejora en los currículums. Pero el deterioro
edilicio, social y educativo siguió su curso. Incluso desde 2010 se verificó un
estancamiento legislativo en lo que concierne a educación.
“Hay una situación también cuando
trabajás para el Estado, que es la burocracia. Sea cual sea el trámite que
debes hacer es mucho papeleo y trabas constantes. Son licitaciones incontables
que nunca sabés quien las gana, las obras no se hacen o quedan inconclusas y
vas con un papelito de un lado a otro de Mar del Plata, llevándolo a firmar al
Consejo Escolar hasta que te cansas y pagás el arreglo de tu bolsillo”. Comenta
Susana recordando sus años de directora del jardín de infantes N°920, del
Barrio Las Heras.
“Cambió la forma de
enseñar y los chicos empezaron a pasar de año a pesar de no estar en
condiciones para hacerlo o no tener los conocimientos necesarios. El trabajo de
la maestra recuperadora terminó siendo sideral, ya que debía intervenir con
cada niño de forma individual para que haga su tarea y aprenda. Era cumplir más con el número de los niños
que debían pasar que con la educación en sí. Empezaron a haber más derivaciones
a psicólogas y psicopedagogas”, sentencia Mariel sobre lo que vivió en sus últimos años en el gabinete de la Escuela
Primaria Municipal N°10 de Sierra de los Padres.
Cuarenta años de
democracia dejaron una gran cantidad de aciertos y desaciertos dependiendo del
cristal con el que se mire cada situación particular. Mar del Plata no fue más
que el reflejo de lo que sucedió en materia educativa en el resto de la
provincia, en donde convivieron escuelas privadas, urbanas y rurales con la
diferencia de contenido que aún hoy existe entre ellas (basta ver los
resultados de las pruebas Aprender 2022 para confirmarlo). La desigualdad
económica fue la problemática que atravesó las diferencias en el aprendizaje
desde 1976 hasta ahora. Sin embargo es la libertad que nos otorgó la democracia
lo que hoy nos permite aprender de los errores del pasado y generar herramientas
para mejorar la calidad educativa del futuro.









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